El viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, inauguró una mesa de diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB). La premisa fue consensuar reformas estructurales sin imposiciones, en un contexto marcado por la tensión social.

Durante el encuentro, Oliva rechazó las medidas de presión y convocó a deponer los bloqueos. Su llamado fue a priorizar una agenda de trabajo conjunta que permita avanzar en la pacificación del país.
La reunión se realizó en medio de protestas y bloqueos de carreteras que afectan a varias regiones. La COB exige respuestas inmediatas y presentó un pliego petitorio que incluye garantizar el acceso a alimentos, medicamentos y combustible.
Oliva afirmó que Bolivia atraviesa una transición dura y que los conflictos deben resolverse con diálogo, no con confrontación. Señaló que los cambios que se necesitan deben surgir del consenso social y no de la imposición de un sector.
La COB, liderada por Mario Argollo, conminó al Ejecutivo a atender de inmediato sus demandas. El Gobierno, por su parte, busca instalar un nuevo ciclo político marcado por la negociación y la concertación.