La final del Mundial de Fútbol 2026, prevista en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, enfrenta riesgo de suspensión debido a la mala calidad del aire y al pronóstico de mal tiempo en la ciudad sede.

El humo de los incendios forestales en Canadá ha llegado hasta Nueva York y Nueva Jersey. Los niveles de contaminación alcanzaron valores considerados “muy insalubres”. Las autoridades sanitarias recomiendan el uso de mascarillas y limitar las actividades al aire libre. El riesgo afecta especialmente a niños, ancianos y personas con problemas respiratorios.
El Servicio Meteorológico de EE.UU. anticipa fuertes lluvias que podrían mejorar las condiciones. El mal tiempo incluye calor extremo y humedad alta. Las lluvias del sábado podrían dispersar el humo y permitir que el partido se juegue sin mayores riesgos.
La FIFA confirmó que el encuentro no está suspendido por ahora. Se mantiene la alerta roja por contaminación. El gobierno estadounidense confía en que las lluvias reduzcan el riesgo y permitan la realización del evento.
La final será disputada por España y Argentina en el MetLife Stadium, con capacidad para más de 80.000 personas. Las entradas en reventa superan los 7.000 euros. Los entrenamientos de ambos equipos ya se vieron afectados por la neblina y el olor a humo.
Una suspensión sería inédita en la historia de los mundiales. El impacto recaería en la salud pública de jugadores y aficionados, además de generar problemas logísticos en transporte y seguridad. También dañaría la imagen internacional de la FIFA y de Estados Unidos como anfitrión.