Una grave denuncia presentada por el diputado Rolando Pacheco pone en duda la calidad del combustible que ingresa al país, señalando que se estaría distribuyendo una «gasolina basura» con niveles peligrosos de sedimentos. Según el legislador, el carburante importado desde Arica no cumpliría con los estándares mínimos, lo que representaría un riesgo latente para el parque automotor boliviano. Pacheco lanzó esta advertencia tras revelar resultados de laboratorio que, bajo su interpretación, confirmarían que el producto distribuido por YPFB contendría residuos de goma nocivos para la mecánica vehicular.

Tras recoger múltiples quejas sobre fallas en motores, el diputado Pacheco coordinó con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y personal de YPFB Logística una toma de muestras en la planta de Palmasola el pasado 23 de febrero de 2026. Al respecto, el legislador aseguró que «fuimos a la planta de Palmasola a tomar las muestras de cisternas importadas de Arica… lo cual está siendo en su totalidad financiado el pago por mi persona en mi calidad de diputado», enfatizando que los análisis habrían sido costeados de manera independiente para garantizar su transparencia.
Los documentos técnicos de Finning Bolivia S.A., laboratorio certificado por Caterpillar (CAT), detallarían irregularidades en la «Gasolina Base» con número de muestra 5691 LAH. Según Pacheco, el informe expondría un contenido de goma de 21 mg/100ml, cifra que el laboratorio calificaría como «algo elevado». Esta concentración de goma sería, según la denuncia del diputado, el factor determinante que podría obstruir inyectores y válvulas, a pesar de que otros parámetros como el manganeso se encontrarían dentro de los rangos permitidos.
La peligrosidad del combustible denunciado por Pacheco se agravaría dependiendo de la zona geográfica. Según el análisis presentado por el legislador, el uso de este carburante «No sería recomendable» en zonas de altura como La Paz, El Alto, Oruro y Potosí, donde la combinación de alta goma y menor oxígeno podría generar depósitos sólidos y una pérdida crítica de potencia. Incluso en regiones cálidas como Santa Cruz y Beni, el informe indicaría que el producto solo sería «Apto con reservas», advirtiendo que el calor extremo podría acelerar la formación de depósitos de goma en los sistemas de inyección de los motorizados.
Pacheco fue enfático al sentenciar que «se evidencia, según los laboratorios, que la gasolina presenta un contenido de goma de 21 mg por cada 100 ml, lo cual determina que este producto no es apto para todo el país». Ante la contundencia de estos datos, el diputado instó a la ANH y a YPFB a pronunciarse sobre este lote específico, exigiendo que se apliquen tratamientos técnicos de urgencia antes de que el combustible continúe distribuyéndose en las estaciones de servicio, lo que, según su advertencia, podría derivar en un daño mecánico masivo para los usuarios en todo el territorio nacional.