El ministro de Economía confirmó que Bolivia avanza en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El monto en negociación es de 2.800 millones de dólares, aunque todavía no está cerrado.

El Gobierno esperaba recibir cerca de 5.000 millones de dólares, pero el acuerdo preliminar representa un 44% menos. Según el ministro, los recursos servirán para estabilizar las finanzas este año y el próximo.
La deuda externa de Bolivia alcanzó un récord de 14.358 millones de dólares. Actualmente, el país paga más de lo que recibe, lo que presiona las cuentas públicas y genera preocupación sobre la sostenibilidad financiera.
El primer desembolso del FMI podría viabilizar la llegada de otros créditos, hasta 5.000 millones de dólares en 2026. Sin embargo, persiste el riesgo de que los fondos no sean suficientes y el Gobierno se vea obligado a aplicar más ajustes fiscales. La falta de dólares y la inestabilidad del tipo de cambio generan incertidumbre en la inversión y frenan la reactivación económica.
En cuanto a la distribución histórica de la deuda, más del 60% corresponde a las gestiones de Evo Morales, con más de 9.000 millones de dólares adquiridos en tres periodos. A Jeanine Áñez le corresponden 700 millones, a Luis Arce más de 2.100 millones, y a Rodrigo Paz alrededor de 300 millones hasta mayo de 2026.