El presidente Rodrigo Paz admitió que la población tiene razón al reclamar por la gasolina defectuosa que circula en el país y atribuyó el problema a “mafias” enquistadas en el sector. Aseguró que el Gobierno trabaja en una transformación estructural de YPFB y en la devolución de recursos a los afectados, que ya supera los Bs 6 millones.

Mientras tanto, los bloqueos en Oruro y las huelgas de choferes en La Paz reflejan la magnitud del conflicto, que lleva más de dos meses sin resolverse. Paz prometió que las reformas devolverán confianza y calidad al suministro de hidrocarburos en Bolivia.