La Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB) denunció una escalada de violencia contra periodistas en El Alto, tras el brutal ataque a un comunicador social que fue secuestrado, golpeado y mutilado. El Secretario Ejecutivo Nacional, Roger Romero, calificó el hecho como un atentado directo contra la libertad de prensa y alertó que la intención de los agresores fue silenciar la labor periodística.

Romero relató que el periodista había recibido amenazas previas debido a investigaciones que realizaba. “A nadie que asalten le cortan la lengua; en este caso se cumplió lamentablemente la amenaza de los sicarios”, subrayó. La CSTPB exigió a la Policía, la Fiscalía y al sistema judicial que actúen con celeridad para identificar y sancionar a los responsables. El gremio declaró estado de emergencia nacional, advirtiendo que cualquier trabajador de la comunicación puede ser víctima de agresiones o intentos de asesinato.
Este ataque se suma a otros hechos recientes en El Alto. El 5 de febrero, un equipo de prensa de Red Uno fue agredido con piedras mientras cubría un conflicto por acopio de gas licuado de petróleo. El reportero Roberto Ergueta y un camarógrafo resultaron heridos durante la cobertura, lo que refuerza la preocupación por la creciente hostilidad hacia la prensa en la región.
La Asociación Nacional de la Prensa y sindicatos locales han advertido que la violencia contra periodistas no es aislada, sino parte de un patrón de persecución que busca frenar investigaciones sensibles.