Fábricas estatales en San Lorenzo con millones invertidos, cero resultados

Edgar Gutiérrez, productor de manzanilla, denunció el fracaso de las fábricas estatales instaladas en la región. Según afirmó, los proyectos se convirtieron en “una vergüenza” por la falta de planificación y el escaso impacto en la producción local.

La planta de manzanilla fue concebida para industrializar el aceite esencial, un producto con gran demanda internacional en perfumes, champús y cosméticos. Sin embargo, nunca se realizó un estudio de mercado serio. Hoy, el mercado boliviano está inundado de productos importados de Argentina, Brasil, Chile y Perú, vendidos a bajo costo y desplazando la producción nacional.

Estas fábricas no van a funcionar mientras estén en manos del Estado. Si se las entregara al sector privado, podrían tener éxito. Pero así como están, solo generan corrupción y pérdidas”, señaló Gutiérrez.

El productor recordó también el caso de la planta láctea en la zona. Los ganaderos dejaron de entregar leche porque no recibían pagos durante meses. “Era una vergüenza. El producto se estocaba, no se vendía, y mientras tanto había gente cobrando sueldos de hasta 10 mil bolivianos sin que la fábrica produjera ni el 30% de lo esperado”, denunció.

Aunque no precisó cifras, Gutiérrez aseguró que se trata de inversiones millonarias ejecutadas con recursos municipales y de la UPRE. Entre los proyectos mencionó la fábrica de manzanilla, una planta de alimentos balanceados y otra en el Cadillar. “Ninguna funciona hasta el momento”, lamentó.