Miguel Ángel Anguela, dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y vicerrector de la Universidad Nacional Siglo XX, declaró que sus ingresos “ni siquiera alcanzan el salario mínimo nacional”. Sin embargo, su afirmación quedó bajo la lupa tras conocerse que celebró su matrimonio con una fiesta de dos días y varios grupos musicales.

La declaración
En medio de las protestas contra el Decreto Supremo 5503, Anguela negó recibir múltiples sueldos por sus cargos sindicales y académicos. “Yo no gano ni siquiera el sueldo mínimo”, afirmó, defendiendo que muchos trabajadores mineros dependen de la explotación de vetas para mejorar sus ingresos.
La controversia
La boda de Anguela se extendió por dos jornadas completas y estuvo acompañada de la contratación de reconocidos grupos musicales. El contraste entre su discurso de precariedad y la magnitud de la celebración generó críticas inmediatas, pues para muchos resultó contradictorio que un dirigente que asegura no tener ingresos suficientes pueda costear un festejo de tal magnitud.
Reacciones
Los críticos sostienen que existe una incoherencia entre su discurso de austeridad y la ostentación de su boda. En cambio, sus defensores argumentan que la vida privada no debería ser utilizada para desacreditar su rol sindical. Mientras tanto, la ciudadanía reaccionó con fuerza en redes sociales, donde el caso se viralizó y se multiplicaron los cuestionamientos sobre la transparencia de los dirigentes sindicales.
Anguela es una figura clave dentro de la Central Obrera Boliviana (COB). Su declaración llega en un momento de tensión social, marcado por reclamos laborales y cuestionamientos al gobierno. La polémica refuerza el debate sobre la credibilidad de los líderes sindicales y la coherencia entre sus palabras y sus actos.