Un hecho de violencia sacudió la ciudad de Tarija la noche del jueves, cuando Mauricio Aramayo, hombre de confianza del presidente municipal Rodrigo Paz, perdió la vida tras ser atacado a balazos por dos sujetos que se desplazaban en motocicleta.

Según información preliminar, los atacantes interceptaron a Aramayo y efectuaron varios disparos contra su humanidad. La víctima fue auxiliada de inmediato y trasladada al Hospital San Juan de Dios, pero falleció en el trayecto debido a la gravedad de las heridas. Testigos aseguran que los agresores huyeron rápidamente del lugar, generando alarma en la población.
La Policía Departamental de Tarija desplegó un operativo para dar con los responsables del crimen y se aguarda un informe oficial que esclarezca las causas y móviles del ataque. El hecho ocurre en un contexto político tenso, donde Aramayo había denunciado recientemente actos de violencia y sabotaje contra el equipo de campaña del Partido Demócrata Cristiano (PDC), liderado por Rodrigo Paz.
Aramayo era vocero departamental del PDC y había alertado sobre agresiones contra militantes y amenazas en actos públicos. En días previos, denunció que universitarios y grupos opositores intentaban intimidar al entorno de Rodrigo Paz. Estos antecedentes refuerzan las hipótesis de que el ataque podría estar vinculado a tensiones políticas, aunque las autoridades aún no han confirmado móviles.
El entorno de Rodrigo Paz expresó consternación por la pérdida de un colaborador cercano. Líderes locales pidieron a la Policía y al Ministerio Público esclarecer el crimen y garantizar seguridad en la región. La población tarijeña, conmocionada, exige respuestas rápidas y justicia.
El asesinato de Mauricio Aramayo abre un nuevo capítulo de incertidumbre en Tarija, donde la violencia política y la inseguridad se entrelazan con la coyuntura electoral. La investigación oficial será clave para determinar si se trató de un ajuste de cuentas, un ataque político o un hecho delictivo común.