El Gobierno anunció que el levantamiento de la subvención a los carburantes será solo por seis meses.

Pasado ese plazo, los precios podrían quedar sujetos al mercado internacional y la cotización del dólar, lo que abriría la puerta a variaciones constantes: más altos o más bajos en cuestión de días, incluso horas.
¿Qué significa para el bolsillo?
– Precios dinámicos: ya no habrá una tarifa única; las gasolineras competirán entre sí.
– Mayor incertidumbre: el costo del combustible dependerá de factores externos, como el dólar y el petróleo.
– Posibles diferencias regionales: cada estación podría fijar precios distintos, generando contrastes entre ciudades y barrios.
La voz de los analistas
Especialistas advierten que es incorrecto hablar de un levantamiento total del subsidio.
Al establecer precios fijos de los carburantes, el Estado sigue pagando algo de subsidio”, señalan, recordando que los costos internacionales aún superan lo que se cobra en Bolivia.
La medida no elimina el subsidio, lo reduce y transforma. El país entra en una etapa de transición energética, donde el mercado tendrá más peso, pero el Estado aún absorbe parte del impacto.