En un anuncio histórico, el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira y el vicesecretario de Estado de Estados Unidos Christopher Landau confirmaron el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales. El mensaje fue claro: los cambios positivos comienzan hoy.

Después de más de 17 años sin embajadores en ambas capitales, Bolivia y Estados Unidos acordaron restablecer relaciones diplomáticas plenas. “Vamos a restablecer las relaciones a nivel de embajador, como siempre debería de ser”, declaró Landau, quien participó en la ceremonia de posesión presidencial en La Paz.
Landau, en nombre del presidente Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, expresó su entusiasmo:
“Nuestros países han estado distanciados por 20 años. Me emociona inaugurar una nueva era de cooperación y asociación por el bien de nuestros dos pueblos”.
Por su parte, el presidente Paz subrayó que esta alianza busca construir un futuro más seguro, próspero y fuerte, con beneficios concretos para ambas naciones.
El acuerdo contempla un plan conjunto de recuperación y desarrollo:
Transición democrática: apoyo institucional y fortalecimiento del Estado de derecho.
Estabilización económica: impulso a la inversión extranjera y protección social.
Reformas estructurales: modernización del aparato productivo y apertura comercial.
Este acercamiento representa un cambio profundo en la política exterior boliviana. Tras años de tensiones, el nuevo gobierno apuesta por reconstruir la confianza internacional y abrir Bolivia al mundo.
La reactivación de embajadas, la cooperación en seguridad y el respaldo a proyectos de desarrollo marcan el inicio de una relación renovada que podría redefinir el papel de Bolivia en el escenario global.