En su primer acto como presidente constitucional de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira saludó a la población desde el histórico balcón del Palacio Quemado, acompañado por su esposa e hijos. El gesto, cargado de simbolismo, marcó el inicio de una nueva etapa política tras dos décadas de hegemonía del MAS.

Trabajaremos con honestidad y transparencia por cada familia del país”, afirmó Paz ante una multitud reunida en la Plaza Murillo. El mandatario también compartió un mensaje de esperanza, asegurando que el lunes comenzará “el duro trabajo” para enfrentar la crisis económica y recuperar la institucionalidad.
Rodrigo Paz anunció que su equipo ya ha tomado acciones para garantizar el abastecimiento de dólares y combustibles. “Hemos viajado al exterior para asegurar divisas y energía para Bolivia”, declaró, subrayando que su gabinete está listo para ejecutar políticas urgentes.
Con 58 años, Paz se convierte en el presidente número 68 del país. Nació en Galicia durante el exilio de su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora, y se formó en Relaciones Internacionales con una maestría en Gestión Pública en Washington D.C.
La ceremonia de posesión contó con más de 70 delegaciones internacionales. Durante el brindis oficial, el presidente reafirmó su compromiso con los valores de “Dios, familia y patria”, y llamó a recuperar la fe en las instituciones.
En redes sociales, Paz escribió: “Agradecido con Bolivia, dispuesto a dar todo por ustedes”. Su mensaje fue ampliamente compartido bajo el hashtag #NuevoComienzo.