El ejecutivo de la Federación de Campesinos de Tarija, Herbert Quispe, anunció el respaldo al caserolazo realizado por las juntas vecinales contra el Decreto Supremo 5716. Señaló que la crisis económica afecta a todo el pueblo boliviano, no solo al sector campesino.

Quispe denunció que los productores no reciben los cupos de gasolina necesarios para regar y trabajar sus parcelas. Esto pone en riesgo la producción de papa, choclo y otros cultivos. “Es muy probable que no haya choclos para Navidad ni fin de año”, advirtió, anticipando una crisis alimentaria.
El dirigente lamentó la falta de sensibilidad de las instituciones estatales y expresó solidaridad con los pobladores de Calderillas, afectados por un incendio reciente. También alertó sobre la escasez de GLP, que no llega a las comunidades pese a las promesas de distribución. “La gente ha esperado todo el día con sus garrafas al borde del camino y los camiones nunca llegaron”, relató.
Respecto a las medidas de presión, Quispe afirmó que la Federación se encuentra en estado de emergencia y movilización permanente. Aclaró que cualquier acción será orgánica y consensuada dentro de la estructura sindical. “Si la movilización nace desde la estructura sindical, la Federación tiene la obligación de acompañar”, concluyó