La abogada de los comunarios de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, Camila Espinosa, denunció que la familia Nieves Sánchez realiza desmontes ilegales de gran escala dentro del área protegida.

Los árboles talados fueron usados para cerrar el camino hacia el cementerio de San Pedro, impidiendo el ingreso de decenas de familias campesinas.
Espinosa confirmó la afectación ambiental y el atropello social. La constatación se hizo junto a un notario de fe pública, con actas que prueban la privación del acceso al campo santo en predios comunales.
La jurista cuestionó la inacción del SERNAP y la ABT. Señaló un trato desigual: campesinos reciben multas severas por cortar madera de uso personal, mientras se tolera la deforestación de hectáreas enteras.
La representación legal anunció querellas penales y agroambientales, respaldadas con actas notariales, videos y fotografías.Espinosa también reprochó la falta de apoyo del municipio de Padcaya, que no intervino frente a la denuncia.