El fiscal departamental de Tarija, José Ernesto Mogro Palacios, confirmó que la declaración de José Antonio Gumucio permitió reforzar la hipótesis sobre el asesinato de Mauricio Aramayo y abrió nuevas líneas de investigación.

Gumucio llegó a Tarija el 4 de junio a las 17:30 y posteriormente prestó su declaración informativa. En ella aceptó su participación en el crimen y solicitó someterse a un procedimiento abreviado. Paralelamente, recibió una sentencia de diez años de prisión por tráfico de sustancias controladas, sin derecho a indulto. Pese a ello, continúa con detención preventiva dentro del proceso principal por el asesinato de Aramayo.
La confesión de Gumucio apuntó directamente a un capitán de la Policía, identificado como Herrera. Según el fiscal, el oficial conocía la planificación del asesinato y filtró información sobre las investigaciones posteriores. Incluso habría ayudado a los autores materiales a evadir la justicia.
El Ministerio Público emitió un mandamiento de aprehensión contra el uniformado, medida que fue ejecutada por la Policía Boliviana. Además, se realizó un allanamiento en su vivienda, donde se recabaron nuevos indicios.
Actualmente, seis fiscales procesan la información junto a distintos grupos policiales. El delito ya está tipificado como asesinato y ahora corresponde establecer el grado de participación de cada implicado. En las próximas horas se tomará la declaración informativa del capitán Herrera y posteriormente se definirá su situación jurídica.
Este avance judicial revela un entramado criminal con posibles nexos policiales, lo que podría ampliar la investigación hacia otros funcionarios. La Fiscalía busca esclarecer si existieron redes de protección institucional detrás del asesinato de Mauricio Aramayo.